Bodegas de vino

Las bodegas, además de una ventilación natural ambiental, requieren de una humedad y temperatura constante. No todas las bodegas durante todo el año llegan a tener un buen nivel de humedad. La humedad relativa del aire en una bodega ha de estar entre el 75% y el 85%. Con menos del 75% existe el riesgo de desecamiento de los barriles y evaporación del vino, mientras que con más del 85% pueden desarrollarse hongos y humedad manifiesta, en general.

Las ventajas en términos económicos que aporta un buen nivel de humedad en una bodega son las siguientes:

  • Reducción de la pérdida de vino por evaporación natural. Se estima que las perdidas pueden llegar a ser mayores de un 6% del volumen almacenado en las barricas.
  • En consecuencia se reduce también la mano de obra de rellenado de las cubas.
  • Mayor calidad del vino evitando el aumento de graduación alcohólica por la evaporación del agua.
  • Evita la resecación de las barricas y las mantiene eficientes.

Nuestro de nebulización D resuelve todos estos problemas de humedad y temperatura de la bodega.